Cuando la conocimos en el evento de un amigo, aún no teníamos niños y dijimos: “el día que los tengamos queremos las fotos de Eve para retratar su infancia”

Una gran profesional, su calidad de trabajo es excelente, su habilidad para captar emociones a través de sus clicks y contar una historia es grandiosa, pero lo que hace la diferencia sin duda es su calidez, la empatía, la pasión y el amor que pone en su trabajo y toda la flexibilidad y libertad con la que podemos soñar juntos antes de cada sesión.

Tiene un don especial para fotografiar niños y lograr conectar con ellos con tanta frescura y naturalidad!